domingo, 17 de septiembre de 2017

La calle de las 44 casitas…



Era yo una niña y me recuerdo observando por las ventanas del Instituto San Rafael de Niñas, un curioso pasaje, pequeño, pequeñito….
Corría la década de 1910…
En un rincón de Buenos Aires había un barrio llamado Monte Castro, allí un tal Carozzi pensó en los tanos inmigrantes que luego de la Primera Guerra Mundial llegaban a nuestro país.
Al tiempo, y bajo este pensamiento nacería la callecita de las 44 casas, pequeñas, las llamadas tipo chorizo. Allí, en el denominado desde 1927, pasaje Albania, tendrían un rincón para recordar aquellos tanos recién llegados a su tierra.
Porque quienes somos hijos o nietos de inmigrantes, sabemos que nuestros padres y abuelos siempre soñaron con volver a su tierra.
Volviendo a Don Carozzi, el tano, ayudado por el gobierno italiano, pudo en el Pasaje Albania construir estas casitas. Dicho pasaje de extiende entre Segurola y Benito Juárez y es paralelo a la Avenida Álvarez Jonte y la calle Alcaraz.
Un pasaje de calles angostas, siendo este peatonal.
Aquellas casitas “tipo chorizo”, le ganaron al tiempo y se fueron reciclando conforme a la modernidad.
Según, contaba mi abuelo, otro tano, que añoraba el Mediterráneo, el pasaje llevó el nombre de su creador hasta 1927.
Cuando yo asistía a mi escuela primaria, como les conté anteriormente, el ingreso a dicha Institución era por Benito Juárez, tal cual hoy, pero no era así antes de 1942, que se ingresaba por el pasaje Albania 4676, allí se llegaba a “La Escuelita”, con Jardín de Infantes, Academia de Corte y Confección y Labores.
El predio fue adquirido por la Madre Fundadora María Isabel Fernández del Carmen, misionera de San Francisco Javier. La casa contigua fue donada por Doña Filomena Devoto.

Otro día, y de manera más extendida hablaremos de la Institución más detenidamente, por lo pronto, en este informe nos quedamos con la maravillosa labor de Don Carozzi, quien pensando en el prójimo dejó huella en la historia de su paso por esta vida.

Valeria Lippi - Malem Poeta

Fotografía tomada de la web.

lunes, 6 de febrero de 2017

" Embajador de Sonrisas" por Malem Poeta

Cuenta la historia que en Monte Castro existe un hombre que nunca envejece, que siempre sonríe y provoca en los demás la emoción y felicidad de un recuerdo que renace.

Dicen que por ese barrio vivió un marinero que solía recorrer mares y océanos, conoció Europa y visitó otros cielos. Quizá, buscaba el amor en un puerto del mundo.

Hace muchos, pero muchos años atrás encontró el puerto y con el al amor, al punto tal que jamás volvió a embarcarse.
Una joven dama, llamada Nilda, enamoró al muchacho.
Nilda y José, formaron una hermosa familia con niños corriendo a su alrededor, José solía llevar al varoncito a la calesita, allí fue cuando pensó en tener su propia calesita.
Para 1975, su sueño giraba en el corazón de la manzana, al final de la galería de Jonte y Allende.
Lejos de los mares revueltos, José prefirió internarse en un mundo de revoltosos felices denominados "niños".

De a poco, llegaron la calesita actual, los caballos, que fueran pintados por José y su hija, el tejo, donde me destaco y mi hija se enoja, un pelotero, una pista de autitos, inflables y más...
El techo era de lona, lo recuerdo, de grandes dimensiones para cubrir el predio, pero más tarde, llegaría el de policarbonato corredizo.

Los años fueron transcurriendo, casi inevitablemente y como consecuencia, llegó el día que subiría por última vez a "mi calesita". Restaba esperar que la vida me diera revancha.
Y ese día llegó...



Amaneció soleado, el calor aprieta y mi hija camina ansiosa por Av. Alvarez Jonte hasta la galería Jonte, donde comienza a transitarla esperando llegar al corazón de la manzana donde se crea la magia.
Disfrutaré de un exquisito capuchino, mientras, mi niña gira y gira, una y otra vez en "mi calesita" que hoy la pequeña la reclama como propia.
Detrás del mostrador color lila está el hombre que amarró su destino al barrio de Monte Castro, formando una hermosa familia y transformando el patio al final de la galería en un espacio de sonrisas infantiles.

Apenas pasaron cuarenta y dos años de esta loca travesía y Don José nos regala la fórmula para levantarse cada mañana, donde según él son los niños ese mágico poder de seguir feliz y vivaz.
Pero esto no termina aquí...
Don José va dejando huella de su obra, a escasos metros de la Galería Jonte se encuentra el Jardín de Infantes de Jonte 4651 que lleva por nombre "La Calesita de Don José...


Don José de León, el hombre que se alimenta de sonrisas a cambio de un caramelo para los más pequeños. El hombre que emociona a los grandes que alguna vez fuimos esos niños dueños de las golosinas y la sortija.


Don José de León, un hombre siempre feliz, que un barrio entero lo nombra:
"Embajador de la Sonrisa"a través de las generaciones.
¡¡¡¡GRACIAS!!!!

                                                             Malem - Vale Lippi



martes, 4 de octubre de 2016



Los cinco fantásticos estuvieron en Monte Castro

Hace unos treinta y cinco años atrás...
Cuando yo era una niña, había un rincón en Buenos Aires, donde Renato, mi padre, solía invitarnos a la salida del cine.
Hoy vuelvo a esa esquina de Monte Castro, ya no soy aquella niña, el cine dejó de funcionar hace tiempo, mi padre también marchó y me quedo allí, como detenida en aquel pasado que me lleva a recordar...

Corría el año 1962, cinco amigos se unieron por esas cosas de la vida a conformar una sociedad, decidiendo darle una nueva vida a la "Pizzería El Fortín", familias enteras comenzaron a disfrutar de los manjares que este lugar ofrecía.
Los cinco fantásticos, quizá no imaginaron nunca atravesar el siglo con "El Fortín" convertido en un Clásico Porteño.
Los abuelos que hoy van junto a sus nietos, son los niños de ayer, que ansiosos esperan su porción de muzza y faina. 
Los hermanos Manuel y Andrés Iglesia junto con Don Manuel Montaña, se conocieron en España. Cuando atravesaron el Océano, los esperaban en Argentina Don Eduardo Bersaquia y Don Perfecto Purdon.
La vida los había unido para detenerlos en una esquina porteña...
Hoy, ya siendo mediados de 2016 y habiendo pasado algo más de cincuenta años, "El Fortín", conserva la magia en sus sabores, permanece vigente la atención y recepción para cada cliente. 
Los platos, cualquiera de ellos, dejan satisfecho a todo comensal.
Los cinco fantásticos siguen allí, aunque creas que no los ves, ellos están, custodiando la magia que allí se logró en un siglo que ya no es.
Dejaron en buenas manos, expertas y entendidas el sueño que ellos crearon.

Pero la vida siempre se guarda una carta más...
Era el año 2006, cuando el Gobierno Porteño designó a "El Fortín", Bar Histórico, quizá como un ingrediente más para su continuidad en nuestro querido Monte Castro.

Pizzería "El Fortín"
Av. Alvarez Jonte 5299

Malem - Vale Lippi


Una Escuela para mi barrio...

Corría el año 1910, la necesidad de contar con Instituciones Educativas era inminente. Nuestro barrio crecía y los niños necesitaban su lugar.

1912
En Bahía Blanca 2170, comienza a funcionar una Escuela, la misma correspondía al Distrito Escolar nro.14 y fue denominada Escuela Nro. 25.
A ella asistían tanto niñas como niños, la Institución contaba con tres grados, la escuela recibía a 59 niños. Su primer Directora fue la Srta. Irene Cervera.

1915
La Escuela cambia su denominación pasando a ser Escuela Nro. 9 D.E. 17.

La Escuela se muda...

Su nueva dirección sería Bahía Blanca 2246, el motivo que llevó a esta mudanza fue para disponer de mayor espacio físico ya que el barrio continuaba creciendo !!
Pero aún así el espacio era escaso, motivo x el cual la Escuela de la calle Bahia Blanca y Lascano implementó tres turnos para poder albergar a todos los niños.
Los años fueron pasando... aún la Escuela no había sido bautizada por lo que carecía de un nombre oficial.

1931
Era un 11 de Noviembre y nuestra Escuela en cuestión pasa a tener un nombre propio
"Escuela Provincia de Misiones"

1941
Otra mudanza más!
Y no nos mudamos más!!
Los invito a caminar por la calle Lascano llegando al 4.044, allí podrán observar preciosa y espléndida la "Escuela Provincia de Misiones".
Y nos queda una anécdota más para este hermoso recuerdo.

¿Cómo llamaban los vecinos a la Escuela
 antes de ser oficialmente nombrada como Pcia. de Misiones?

Según data en documentos de la época en la esquina de Bahía Blanca y Lascano había una casa que la Revista Caras y Caretas (*), sorteaba entre los vecinos del barrio. Fue allí donde las primeras letras de los niños se comenzaban a dibujar, motivo por el cual, el barrio solía nombrar a la Institución como la Escuela Caras y Caretas.

(*) Caras y Caretas: Revista Argentina, pionera del periodismo gráfico.


Malem - Vale Lippi


¿Vamos al cine ?
1956 venía llegando el cine al barrio. 
El Padre Desimone, su responsable, quien desde mayo de 1954 tenía a su cargo la Parroquia.
Contaría nuestro cine con un cinemascope que llegó a Monte Castro atravesando Océanos.
Faltando una década para el nuevo milenio, se dio la última función y el silencio invadió el espacio. El cinemascope quedó solitario y sin poder entretener a las familias.
Cuántos años pasarían para volver a disfrutar de la comodidad de aquellas butacas?



Cine barriales quedan muy poquitos en la ciudad.

Y el deseo anhelado se convirtió en realidad un 31 de Julio de 2004.
Fecha en que se oficializó el funcionamiento del Cine Teatro proyectándose el film
"Luna de Avellaneda"
Esa mágica y fría tarde entre los espectadores se encontraban:
Juan José Campanella, Director.
Fernando Castels, Guionista.
Eduardo Blanco, Actor.
Juan Vera, Productor.

El viejo proyector fue reacondicionado con la tecnología actual, considerando que el mismo es uno de los más viejos de la ciudad, lo que llamaríamos una verdadera reliquia.
Todo niño que nace tiene un padrino, Por qué no nuestro cine ?
Previo a la oficialización del Cine Teatro San Pedro, hubo tiempo antes una proyección la misma fue " Felicidades" de Lucho Bender. Dónde el papel protagónicos fue interpretado por el Actor Carlos Belloso.
Quién se presentó esa tarde y fue declarado Padrino del Cine Teatro San Pedro.
La fotografía que acompaña esta nota pueden apreciar una imagen del film Cinema Paradiso, y a los protagonistas responsables que hicieron posible volver a recordar los momentos que vivimos alguna vez todos nosotros.
El la fotografía están el Sr. Fenili y el Sr. Matias Locascio.

Página de Cine Teatro San Pedro 

Malem - Vale Lippi


Manuel Rocca

Un inmigrante más que soñó hacer un buen trabajo en esta tierra, cumplió su sueño y hoy a más de ochenta años de su deseo se sigue el legado que su testamento solicitara.
Los frutos de su trabajo dieron lugar a Don Manuel Rocca a diseñar esa fortuna en favor de su barrio y la gente que lo deseara, tal es así que su predio comprendido x las calles Segurola, Av. Gaona, Bahía Blanca y Av. Alvarez Jonte serían fruto de sitios que describiremos a continuación.
En su testamento ( del 12 de Abril de 1913), solicitaba que la manzana comprendida por las calles Segurola, Alcaraz, Sanabria y Av. Alvarez Jonte de construyera un Hospital público con su nombre.
Mientras, que la manzana comprendida por las calles Sanabria, Juan A. Gracias, Segurola y Elpidio Gonzalez fuera para construir un asilo, el mismo también debería llevar su nombre. Además se asignaba para dicha construcción unos $400.000._ y debería ser responsable de todo la Sociedad de Beneficencia.
Siendo épocas de tuberculosis, el hogar escuela se pobló de niños, que sus padres ante la enfermedad no podían cuidar.
Para 1955, la poliomielitis se declara epidemia, lo que llevó a la Institución a transformarse en hospital con internación y rehabilitación.

Desde 1928 y hasta 1948, funcionaba escuela primaria por la mañana y escuela de actividades manuales por la tarde, el lugar ofrecía, desayuno y merienda ( con mate cocido, leche, pan y manteca), además de almuerzo con sopa incluida.
La escuela que fuera inaugurada por el Presidente Alvear, pasaría a ser administrada por la Dirección Nacional de Asistencia Social.

En 1957 con la creación del Consejo Nacional de Menores se convierte el Asilo Rocca en Instituto de Recuperación y Clasificación de Menores.

Para Mayo de 1973, se designa el nombre de Hospital Central de Rehabilitación.

Malem - Vale Lippi


Cine Teatro Febo

Era 1900 y pico...
En un terreno de unos 17 metros de frente por 59 metros de largo, los constructores Rosso y Cestarelli, inician la construcción en hormigón armado al Cine Teatro Febo.
Por dentro sería un sueño hecho realidad, cualquier actor y/o cantante disfrutaría de un escenarios de 13 metros por 8 metros de largo.
Los cantantes tendrían la posibilidad de contar con hasta cuarenta músicos en la fosa para orquesta.
Quien expresara su arte, seguramente desearía encontrarse con 1500 aplausos, capacidad de público en sala. Era jueves, de un mil novecientos veintisiete, corría el mes de mayo y se inauguraba el cine Teatro Febo. Ese 12 de mayo asistieron a la inauguración, entre otros, Don Florencio Parravicini, Don Osvaldo Fresedo, etc.
Para 1929, y con la intención de darle un nombre a la sala se se organiza un concurso vecinal.

Cuando las luces se apaguen...
Cerraría sus puertas, ni aplausos, ni expectativas en escena. 
Corría 1960, Febo protagoniza la clausura, 
que daría el silencio eterno a nuestro Teatro en Monte Castro.

Comenzaba otra etapa, padres, abuelos, amigos comenzarían a ser los actores en primera persona que relatando la historia de nuestro Teatro nos llevarían a imaginar esa sala llena, esos actores y cantantes, como si aún estuvieran allí. Contar y recordar a las generaciones venideras quienes habían pisado esas tablas hasta mediados de un mil novecientos.

Así los "viejos" vecinos del barrio en las mateadas de veredas, contarían sus recuerdos, cuando Libertad Lamarque, Ignacio Corsini, Mercedes Simone, Olinda Bozan, la Compañía de Blanca Podesta, dejarán huella en el recuerdo de quienes lo vivieron, y nos llevarán a los más pequeños a imaginar esa historia que guarda Monte Castro cuando caminas Avenida Alvarez Jonte al 4400.

Malem - Vale Lippi